Por impulso del Mundial y el aguinaldo, las ventas minoristas volvieron a crecer después de 13 meses

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El consumo no subía a nivel interanual desde abril del 2025. A pesar del avance de junio, las ventas suman un descenso del 2,5% en el primer semestre.


Las ventas minoristas de las pymes crecieron 0,9% interanual en junio pero bajaron frente a mayo y acumulan una caída del 2,5% en el primer semestre del año, de acuerdo con un relevamiento elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).

El dato corta con más de un año de contracción, ya que la última medición interanual positiva fue en abril del 2025, cuando se había registrado un avance del 3,7% en relación al mismo mes de 2024, que fue sucedido por 13 meses seguidos de retroceso.

En la comparación mensual desestacionalizada, el Índice de Ventas Minoristas Pymes, arrojó que los comercios registraron una baja en el consumo del 1,3% en el sexto mes del año respecto de mayo.

Al analizar el escenario relevado, desde CAME sostuvieron que “este incremento en la medición interanual se explicó por la inyección de liquidez derivada del cobro del Sueldo Anual Complementario (SAC) y por el movimiento comercial que generó el Mundial de fútbol”, señalando que “ambos factores lograron dinamizar el consumo y traccionar la demanda en rubros específicos, sosteniendo de esta manera el indicador general”.

En contraste, plantearon que “este flujo de transacciones resultó altamente selectivo y no logró revertir la caída intermensual, lo que evidenció a un consumidor con el presupuesto restringido que priorizó consumos puntuales y continuó relegando la adquisición de bienes durables”.

Por el lado de la oferta, indicaron que “la concreción de las operaciones quedó estrictamente supeditada a los esquemas de financiación en cuotas y beneficios bancarios, exponiendo la falta de liquidez directa del público”.

Asimismo, el informe puntualizó que “los comercios reportaron una fuerte erosión de su rentabilidad ante la actualización ineludible de costos fijos estructurales y el avance sostenido de la competencia importadora de productos de consumo”.

Además, remarcó que “en este contexto de márgenes comprimidos, el empresariado consolidó una postura de cautela financiera, paralizando proyectos de inversión y proyectando un horizonte a corto plazo sin expectativas de expansión”.