La insólita multa para el Barcelona tras el escándalo con Julián Álvarez
La denuncia formal fue presentada por el Atlético de Madrid por negociar de manera irregular con el delantero argentino en el último mercado de pases.
La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) resolvió sancionar al Barcelona con una multa económica de 602 euros tras la denuncia formal presentada por el Atlético de Madrid por negociar de manera irregular con el delantero argentino Julián Álvarez durante el último mercado de pases.
El conflicto se originó cuando la entidad madrileña elevó el reclamo ante el organismo español al detectar que el club catalán mantuvo conversaciones con el atacante de 26 años, a pesar de que este mantiene un contrato vigente con el "Colchonero" hasta junio de 2030.
Desde la directiva rojiblanca fundamentaron la acusación amparándose en el Reglamento de Competiciones, normativa que exige de manera obligatoria que cualquier institución interesada en incorporar a un profesional con vínculo activo debe notificar por escrito sus intenciones al club de origen antes de iniciar cualquier tipo de contacto con el futbolista.
Ante la falta de competencia de la FIFA para intervenir en este litigio particular, la RFEF abrió el correspondiente expediente administrativo.
Tras el análisis de las pruebas presentadas, el organismo se basó en el Artículo 133 del código disciplinario, que tipifica el incumplimiento de obligaciones reglamentarias, para dictaminar la penalización monetaria que deberá abonar la institución azulgrana.
Si bien la cifra de 602 euros resulta sumamente baja e irrisoria en el contexto del fútbol profesional y los presupuestos de los clubes de élite, este episodio cuenta con un claro precedente histórico reciente protagonizado por las mismas instituciones.
